Salud mental · 7 de septiembre de 2025 · 4 min de lectura
¿Por qué septiembre es el mes de la prevención del suicidio?

Septiembre no es solo el mes en que cambia el clima: en todo el mundo se ha convertido en un mes de conciencia y solidaridad. Es el Mes de la Prevención del Suicidio, una iniciativa global que busca romper el silencio, eliminar el estigma y recordarle a cada persona que se siente abrumada que no está sola. Para quienes han atravesado las profundidades de la desesperanza y, en especial, para quienes han contemplado o intentado quitarse la vida, este mes trae un mensaje directo: tu lucha es real, tu dolor es válido y la ayuda está disponible.
Este texto no busca ser una guía médica, sino un llamado empático. Como especialista en salud mental y tanatología, mi intención es acompañarte en esta reflexión, para que juntos entendamos la importancia de este mes y la forma en que podemos tender una mano, tanto a nosotros mismos como a quienes amamos.
¿Por qué septiembre es el mes de la prevención del suicidio?
El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha establecida por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta fecha se extendió a todo el mes para dar mayor visibilidad a un tema que afecta a millones de personas en todo el mundo, sin importar edad, género o condición social.
La meta es clara: abrir una conversación honesta y compasiva sobre el suicidio, promover la esperanza y mostrar que el camino hacia la recuperación es posible. Septiembre invita a dejar de lado la incomodidad, a educarnos y a entender que el suicidio no es un acto de cobardía ni de egoísmo. Es, en la mayoría de los casos, la manifestación de un dolor emocional tan intenso que la persona percibe el final de su vida como la única forma de acabar con ese sufrimiento.
¿Cómo apoyar a alguien que ha intentado quitarse la vida?
Apoyar a un ser querido que ha intentado quitarse la vida es una de las experiencias más desafiantes. Tu rol no es el de un terapeuta, sino el de una persona que acompaña, que escucha y que ama. Estas son algunas formas de hacerlo, con empatía y sin juicio.
- Valida sus sentimientos, no su acto. Frases como "no es para tanto" o "podrías haberme llamado" solo invalidan su dolor; funciona mejor escuchar activamente y validar su sufrimiento con frases como "imagino lo difícil que ha sido para ti" o "siento mucho que hayas pasado por eso", para que se sienta escuchado y comprendido.
- Mantén la calma y ofrece presencia. La noticia puede ser abrumadora, pero tu presencia tranquila es un refugio: no necesitas tener todas las respuestas, y estar ahí, en silencio si es necesario, puede ser el mayor apoyo. Evita el "pero", el "si hubiera" o el "deberías".
- Elimina la culpabilidad. Evita la culpa o el enojo, porque la persona ya carga con una culpa y una vergüenza inmensas; en lugar de preguntar "¿por qué no me lo dijiste?", puedes preguntar "¿qué puedo hacer por ti ahora?".
- Anímale a buscar ayuda profesional. Esta es la parte más importante: tu amor y tu apoyo importan mucho, pero no bastan para sanar heridas tan profundas. Motívale, con delicadeza, a asistir a sesiones con un especialista, y ofrécete a acompañarlo a la primera cita si es necesario.
Un llamado de atención: la ayuda profesional existe
Si en este momento te sientes abrumado por un dolor que no puedes nombrar, o si has luchado en el pasado contra pensamientos que te llevan a la desesperanza, quiero que sepas algo con total claridad: la esperanza no es un cliché, es una posibilidad real. El suicidio no tiene por qué ser la última opción. Existen herramientas, estrategias y, sobre todo, personas dispuestas a acompañarte en tu dolor, a iluminar el camino y a ayudarte a encontrar las razones para quedarte. Permítenos, como especialistas, ser parte de ese camino.
Si has considerado quitarte la vida o si un familiar o amigo lo ha hecho, es un momento importante para buscar un espacio seguro. En el acompañamiento de nuestra tanatóloga, Sandy, ofrecemos un espacio de compasión y sin juicio, para que puedas sanar, encontrar el significado de tu dolor y descubrir herramientas para recuperar el equilibrio.
Tu vida es importante. Tu dolor es real, pero no tiene por qué ser permanente. Da el primer paso: el futuro, con todas sus posibilidades, te está esperando.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué septiembre es el mes de la prevención del suicidio?
- Porque el 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, establecido por la IASP y la OMS, y esa fecha se extendió a todo el mes para dar mayor visibilidad al tema.
- ¿El suicidio es un acto de cobardía o egoísmo?
- No. En la mayoría de los casos es la manifestación de un dolor emocional tan intenso que la persona percibe el final de su vida como la única forma de acabar con ese sufrimiento.
- ¿Cómo puedo apoyar a alguien que intentó quitarse la vida?
- Validando sus sentimientos sin juzgar su acto, manteniendo la calma y ofreciendo presencia, evitando la culpa, y animándolo con delicadeza a buscar ayuda profesional.
- ¿Qué frases debo evitar decirle a alguien que intentó suicidarse?
- Evita frases como "no es para tanto" o "podrías haberme llamado", y también el "pero", el "si hubiera" o el "deberías", porque invalidan su dolor o lo hacen sentir culpable.
- ¿Qué puedo hacer si yo mismo tengo pensamientos suicidas?
- Buscar un espacio seguro y ayuda profesional: existen herramientas, estrategias y personas dispuestas a acompañarte, y el acompañamiento de una tanatóloga puede ser parte de ese camino.
¿Esto que leíste se parece a lo que estás viviendo?
Escríbeme por WhatsApp y agendamos una sesión. Yo misma respondo cada mensaje.
Agenda tu cita por WhatsApp

